Hace un tiempo que tengo en la cabeza subir todos los picos más altos de Madrid. Algunos ya los he subido corriendo, pero otros no los conozco y quiero hacerlos todos. Unos los haré corriendo, otros caminando a buen paso, o combinando ambos. Dependerá del momento, la compañía, la distancia, etc.
Esta mañana he empezado por el techo. He subido a la cumbre de Peñalara. La previsión meteorológica era buena, y las ganas muchas, por lo que tempranito y tras un tazón de leche con cereales y un plátano, he salido dirección Cotos. A las 8:45 aproximadamente estaba en el Parking y he comenzado la subida.
Aunque lo chulo hubiera estado subir a Peñalara y seguir por el Risco de los Claveles, el de los Pájaros, y las Lagunas, para empezar, y por no demorarme mucho, he subido en un recorrido de ida y vuelta. Ha hecho una mañana extraordinaria y he disfrutado mucho la subida y las vistas.
A mi me gusta mucho andar por el monte, pero tengo que confesar que lo que más me gusta y entretiene es subir. Me encanta subir rápido, casi corriendo, sintiendo cómo el corazón late rápido y como mi cuerpo se calienta y suda. Esa ración de esfuerzo me hace sentir la naturaleza más próxima.
Sin embargo, y siempre se lo comento a María Luisa cuando descendemos, bajar me aburre. Todo lo emocionante que supone buscar lo más alto, y el esfuerzo empleado, se diluye en la bajada. Me aburre un poquito bajar y bajar. Pero hoy, como iba solo, he intentado hacerla más entretenida, y corta. He empezado a correr algo, levemente. Al rato ya estaba bajando a toda pastilla. Y me lo he pasado bien, además hay mucha piedra suelta y hace que tengas que estar concentrado. Ha habido trozos que iba a saco. Me encontraba bien, con las pilas cargadas, feliz. Además me sirve de entrenamiento porque bajando, en las carreras, me pasa todo el mundo, y es un buen trabajo a nivel articular y muscular, de fortalecimiento.
2 comentarios:
Muy interesante post. Compartimos afición, tanto corriendo como en la montaña y también me he propuesto subir las cumbres más altas de Madrid y alguna más, de momento, Peñalara, Alto de Guarramillas (la que más veces he subido), Maliciosa (desde la vertiente norte y la este), la Najarra y alguno no tan alto como el pico Perdiguero.
Hola gulez. Son dos aficiones con la que disfruto mucho, y si además se juntan, correr por montaña, ya las sensaciones son inigualables.
Durante un par de meses, al estar con la última fase de preparación del maratón, voy a estar algo más alejado de la montaña. Pero volveré.
Un saludo y nos vemos por los caminos ;-)
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