Al principio fueron sobrecargas musculares y el tendón de Aquiles que llegó machacado de patear por las duras aceras de hormigón de Vancouver. Poco a poco esos problemas se fueron superando y la semana pasada la cosa se puso más favorable, y pude sumar unos 55 kilómetros, que aún siendo muy poquita cosa me resultaron satisfactorios.
Pero esta semana han vuelto los problemas. No estoy bien del estómago y ayer lo pasé realmente mal porque a unos kilómetros de casa me entraron unos dolores tremendos y tuve que volver andando con unos apretones cada cierto tiempo que me dejaban tiritando. Hoy, ya vestido para salir he tenido que dar marcha atrás porque las sensaciones en la tripa no eran buenas y no se podía repetir el episodio de ayer.
Todo esto me desanima bastante, y más sabiendo que tengo complicado salir a entrenar el fin de semana por motivos personales y que el lunes marcho a Marruecos donde también veo imposible poder hacerlo. Total, que van a ser dos semanas casi en blanco.
El objetivo del Maratón de Valencia se acerca y me veo sin tiempo. Ya dudo, pese a que reservé ayer el hotel, si es posible este reto. Soy un mar de dudas y no estoy nada animado en este sentido. Correr me ofrece una felicidad infinita, pero por contra cuando no puedo hacerlo como a mi me gusta me afecta negativamente, siento que me falta algo para estar contento al cien por cien.
Peyto Lake
2 comentarios:
Muy chula la foto !! No desesperes con los entrenamientos. Agosto no es para nadie un mes para lograr florituras en este sentido :P
Puedes con todo esto y mucho más. Replantéate los entrenamientos y a la vuelta de Marrakech puedes empezar a tope, como siempre. No te desanimes cuando ni siquiera ha empezado la temporada, ya sabes que yo estaré aplaudiéndote en la meta valenciana ;-)
M. Luisa
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