domingo 17 de mayo de 2009

II Carrera Pencona

He acabado mi primera carrera de montaña y estoy muy contento. Gran fin de semana culminado con la carrera. Resolví la incógnita, ya sé cuanto tardo en recorrer 23 kilómetros con un desnivel acumulado de 2.500 metros, 2 horas 30 minutos y 57 segundos.

El sábado por la mañana salimos para la Vera. Habíamos quedado con unos amigos, Alberto y Paula, para comer en Valverde de la Vera. Precioso pueblo. Nos llevaron a un restaurante, subiendo por la sierra, que me encantó. Comida espléndida y vistas espectaculares como la de la parte trasera del circo de Gredos.



Después de comer pasamos a recoger los dorsales. El miedo que llevaba en el cuerpo se hizo mayor. Estuvimos hablando con la organización y os aseguro que durante todo el tiempo las palabras que más se oían eran peligro y peligroso. Nos advirtieron que había tramos bastante peligrosos, con subidas y bajadas con mucha pendiente y bastante técnicas. Una de ellas nos comenta que si la vemos desde abajo no nos creemos que por ahí hemos bajado. Por supuesto, por aquí ni camino ni leches, unas estacas en el suelo y unas cintas nos indicarían por donde debíamos ir. Esperaban que nadie se perdiese, pero por si acaso ocurriese algo raro, habría gente vigilando desde arriba y desde abajo.

Más cosas que nos comentaron. Preguntamos por los tiempo estimados que se podían hacer. El que luego ha sido el ganador, Pedro José Hernández, hizo el recorrido entrenando en 2 h. 15 minutos. Este tío es un fuera de serie y su tiempo de poco nos servía, pero la organización también nos comenta que aficionados lo habían hecho en 3 horas y cuarto. Nuestra idea inicial se confirmaba, podíamos tardar entre 3 y 3 y media.

Otra cosa que me mosqueaba era que los comentarios sobre el recorrido que puse en un post anterior eran de Pedro José Hernández y él hablaba de zonas muy técnicas y que había que tener cuidado. Yo pensaba, si esto lo dice una persona que ha corrido mil carreras de este tipo... ¿como serían los tramitos? Para rematar, en el sobre con el dorsal y el chip también se adjuntaba una nota para que tuviéramos cuidado. No podíamos decir que no estábamos avisados.

Después de descansar un ratito en el Hotel fuimos a cenar todos a Jaraíz, a un sitio donde también había grandes vistas. En la foto de más abajo se ve el pueblo desde donde salía la carrera, Aldeanueva de la Vera, justo al fondo, al pie de la sierra. Esas montañas son las que teníamos que subir al día siguiente.


Me he despertado sobre la 6 de la mañana y no he podido volver a dormir. Pensaba en la carrera y todo eran dudas, era algo totalmente nuevo para mí. Analizaba lo que nos comentó la organización y hacía mis esquemas mentales.

Nada más llegar a la zona de salida el primer objetivo ha sido buscar un bar para poder dar salida al exceso de hidratación.


Había buen ambiente. La megafonía se encargaba de animar con música, aunque la sensación de que el momento de la verdad se acerca ya es suficientemente estimulador. Me encanta, la salida es especial. Hemos aprovechado para hacer una foto de grupo, incluidas nuestras animadoras que han estado en todo momento al pie del cañón. Un 10 para ellas.


No quedaba nada. No hacía falta calentar, la carrera nos pondría rápidamente a punto. Tan solo unos estiramientos.


Poco más, suerte y al toro.


Empieza y damos una vuelta por el pueblo, con una buena subida y una empinadísima bajada. Pasamos nuevamente por la salida y ahí están otra vez nuestras animadoras para desearnos buen viaje.

Salimos del pueblo y cogemos camino. A subir se ha dicho. Desde un principio me he encontrado bien. Iba muy concentrado y tranquilo. Sabía que esto era largo y duro, tenía que guardar fuerzas. Algunas cuestas tenían bastante pendiente, pero ahí iba, poco a poco, subiendo a ritmo constante.

Algo que me ha dado mucha moral es que no me ha adelantado nadie en toda la carrera, siempre he ido adelantando. La táctica que había pensado ha salido, ir de menos a más.

Los avituallamientos llegaban y todo bien. No he parado en ninguno de ellos, cogía agua, bebía tres o cuatro tragos y con eso ha sido suficiente. He comido un trocito de plátano en el último.

Pasado uno de ellos venía el gran desnivel, campo a través hasta llegar a un cancho donde era complicado correr, había casi que trepar. Me he pegado un piñazo, me he tropezado con una raíz y he besado el suelo. Yo creo que el ir a 170 pulsaciones evita que nos hagamos daño, o por lo menos, que nos duela en ese momento.

Y llega la bajada. Aquí me he tirado literalmente, como un loco. Estaba bien de fuerzas y aunque siempre te llevas algún susto es excitante. Es una prueba de agilidad física y mental, hay que ir viendo por donde hay que bajar mientras que tus pies se desplazan rápidos. La bajada era la pera.

Luego, subidas y bajadas. Hemos pasado por un par de gargantas. En una de ellas he tenido que poner las manos, gateando, porque no veía mejor forma de pasar.

Tras transitar por una zona de lodo he llegado a la bajada final. Muy empinada y completamente empedrada. Bajas como bailando, moviendo rápidamente los piernas de un lado a otro, buscando el apoyo. En alguna ocasión te aceleras, pierdes el control y ves que te vas al suelo. Algún sustillo me he llevado.

Iba con fuerza. Me hubiera gustado que hubiese sido un terreno donde se pudiera correr más, o incluso que fuese más exigente, porque iba bien de piernas y aún tenía algo de fuelle, pero tanta piedra me hacía imposible sacar más partido. He bajado lo más rápido que mi técnica y prudencia me permitían.

Este bajadón de piedras te deja en el pueblo donde después de subir alguna cuesta y callejear un poco llegas a meta.

Muy emocionante la llegada, con el arco en bajada y gente a ambos lados. La música y la megafonía a tope. Las chicas en la misma línea de meta, qué alegría verlas. Estaba muy, pero que muy, muy, muy contento.


Luego el subidón me lo ha dado Fernando que se ha plantado al poco en meta. Impresionante el carrerón que se ha marcado. Me ha dejado alucinado. La progresión de Fernando ha sido espectacular desde el primer día que salimos juntos por la Pedriza hasta hoy. Conociéndole no me quiero imaginar como ha tenido que bajar, me hubiera encantado verlo. Enorme, Fernando. Ha llegado con mucha con fuerza y ha echado de menos un terreno para correr más en lugar de tanta piedra en la bajada final. Aquí está llegando a meta.


Y aquí la prensa haciéndonos unas fotos ;)


Más tarde ha llegado Fermín, que pese a tener un buen comienzo ha tenido problemas físicos y suficiente ha tenido con llegar a meta. Gran mérito. Ha sigo una lástima. Esperemos que mañana no tenga secuelas en su maltrecho gemelo.

Bene se ha hecho esperar un poquito más pero la alegría ha sido grande cuando le hemos visto a lo lejos. Con él ya estábamos todos en meta, que era lo más importante. Independientemente de tiempos y demás gaitas, lo más bonito ha sido compartir este reto entre todos, con entrenos y fin de semana incluidos.


Y para rematar la faena, me ha tocado en el sorteo un queso de cabra y unos dulces típicos. A Fernando, otro queso y un chorizo. Había un montón de regalos (unos 80) y además bastante buenos, como jamones, bolsas de viaje y mochilas Salomon, zapas, cerezas, etc.

Fermín y Bene no han tenido suerte. Poquitos dorsales han debido de quedar sin ser premiados. Que pena, nos ha faltado el jamón.


Resumiendo, que muy contento con el objetivo cumplido, que no tenía nada claro por la nula experiencia en este tipo de carreras, por la exigencia de la misma, y por mi bajo estado de forma actual. Ha merecido, y mucho, la pena.

Ahora a por la próxima.

4 comentarios:

Carlos Dube dijo...

Qué gran día David ¡qué gran día!, desde luego lo que se respira a leer tu artículo es que en resumidas cuentas, te lo pasaste genial. La experiencia te ha marcado para siempre, eso estoy seguro. A ver si perfilamos poco a poco tu óptimo estado de forma, y de nuevo a tope. Un saludo.

DPC dijo...

Gracias Carlos. La verdad es que ha sido una carrera preciosa, dificil de olvidar, con un maravilloso ambiente. Todo lo que te diga es poco.

Saludos y gracias por tu apoyo continuo.

Juan dijo...

Hola David,leo tu comentario y veo que lo has pasado muy bien,como me dien algunos amigos que la han corrido, se me ponen los dientes largos,para el próximo año.Un saludo de Juan desde Casar

DPC dijo...

Pero ¡Juan!, que alegría más grande verte por aquí. Nos lo pasamos muy bien, disfrutramos a tope de la carrera.

Me acordé de ti al enterarme que Pedro José, el ganador, era bombero. Pensé que lo podías conocer.

Me hubiera encantado que hubieras participado y haber tomado juntos unas cañitas, que las hubo, comentando la carrera. Como bien dices, para el año que viene.

Un abrazo, Juan.