Las secuelas del maratón del domingo han sido leves. El lunes algo cargadas las piernas, el martes un poquito menos, y hoy miércoles ya nada de nada.
Ahora mismo escribo desde Turquía. Sí, nos hemos venido a Estambul a pasar unos días. Hemos llegado hoy miércoles y estaremos hasta el lunes. Esta semana no toca correr pero creo voy a tener que patear un poquito.
El Hotel tiene conexión a internet y si tengo tiempo quiero ir subiendo cositas que vayamos viendo. Aquí es una hora más que en España y me acabo de meter en la cama porque mañana queremos madrugar, dar buena cuenta del desayuno del Hotel e irnos rápidamente de mezquitas.
Estos días meditaré sobre qué hacer, atléticamente hablando, antes de la primavera, aunque ya lo tengo prácticamente decidido.
miércoles 2 de diciembre de 2009
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miércoles, diciembre 02, 2009
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domingo 29 de noviembre de 2009
32 Maratón Donostia - San Sebastián
Estoy contento, éste ha sido mi quinto maratón y he conseguido mejorar mi marca con un tiempo de 3:09:55. Pero mi alegría no se reduce a esas tres horas y pico, mi satisfacción hay que ampliarla a lo que ha sido todo el fin de semana. He disfrutado enormemente con María, Hugo y María Luisa, que vinieron a apoyarme y que han hecho que todo fuera especial. Luego está la ciudad, San Sebastián, que me encanta, y que tiene un maratón que querré correr siempre.
Centrándome ya en la carrera, el primer comentario tiene que centrarse en lo climatológico. Durante toda la semana las previsiones para el día de la carrera eran nefastas, todas pintaban mal, con mucha lluvia acompañada de viento fuerte. Pero la realidad fue otra. La temperatura ideal, nada de lluvia, y el viento muy contenido, solo destacable al cruzar el río y en todo el recorrido por la Costa. En la primera vuelta sopló con más intensidad que en la segunda.
Con estas condiciones no había escusa, quien no diese el máximo era porque o no quería o no podía. Antes de ir hacia la salida, junto al estadio de Anoeta, el amigo de un corredor le deseaba a éste suerte. La contestación del corredor fue genial: suerte, no, ¡justicia!.
No soy de los que calientan mucho antes de un maratón, es más, prácticamente no caliento. La tensión y los nervios ya me ponen a cien, y cuantas menos fuerzas gaste, mejor. Hice buena salida. Creo que me coloqué en buen lugar, en el que me correspondía, y sin tener apenas que adelantar hice mi primer kilómetro en 4:30. Perfecto.
Los primeros kilómetros fueron de toma de contacto, intentando no dejarme llevar por la euforia inicial, controlando el pulso. Pasado el 5, ya camino del Kursal, empecé a buscar un grupo que me fuese bien en cuanto a ritmo y que me protegiese del viento en las zonas de costa. Pasé por un par de grupos que fui adelantando hasta que llegué al definitivo. Era un grupo numeroso que iba a un ritmo que soportaba a la perfección. Por el kilómetro 15 estuve a punto de irme a por otro grupo que iba algo más adelante porque iba relativamente cómodo en el mío, pero no arriesgué, no quería irme solo contra los elementos y luego pagar el esfuerzo. Creo que esta decisión fue acertada.
Este es el grupo en el que viajé durante muchos kilómetros.
Iban pasando los kilómetros y mi pulso iba como un reloj. Muscularmente la cosa no iba tan bien pero tampoco lo pasé mal en ese sentido. No voy controlando los pasos, pero por algunos comentarios que escucho vamos a algo menos de 4:30 el kilómetro. La víspera estuve haciendo cálculos respecto a tiempos y puedo jurar que bajar de 3:10:00 lo veía imposible. Por eso, al ir a estos ritmos pensé que iba bien, con un colchón para la segunda media. Pasé la media en 1:34 y pico.
Sobre el kilómetro 25 tuve alguna duda, empezaba a sentir el cansancio. Pero seguí a ritmo, sin rendirme, esperando momentos mejores. El grupo se dinamitó, ya cada cual iba como buenamente podía y del gran grupo iban surgiendo pequeños grupitos. Yo enganché pasado el 30 uno pequeño que iba encabezado por 3 catalanes, de Granollers creo. Pasado el 35 se me fueron pero no iba mal y el hecho de ir adelantando a muchos corredores me confirmaba que el ritmo seguía siendo bueno.
No me cebé en ningún momento, que importante es en un maratón saber administrar tus fuerzas, correr inteligentemente. El último maratón me puso en mi sitio en ese sentido, corrí la primera media como un tiro y luego sufrí como un perro.
Ya por el 37 empecé a echar cuentas. Iba bastante bien y veía que tenía posibilidades de hacer un sub 3:10:00. Las piernas ya estaban pesadas pero iba a buen ritmo, con zancadas bajas pero amplias. Me iba acercando a meta y estaba ahí en la pomada, pero muy justo. En el 40 pensaba que no podía ser, que se me iba a escapar por poco, pero aún así apreté.
Entré en el Estadio de Anoeta mirando el reloj y tenía aún unos segundos para bajar de las 3:10:00. Apreté y ya en la recta de meta comprobé que el esfuerzo tendría recompensa. Parece una tontería pero si hubiera hecho 6 segundos más el sabor no hubiera sido tan dulce. Es curioso. Luché por hace el sub 3 h. 10 min. y lo conseguí, y esa fue una gran recompensa.
Una vez pasada la línea de meta llegaba un momento especial, el de reunirme nuevamente con los míos. Juntos, y como pequeña celebración, nos fuimos a la Parte Vieja a beber unas cervezas y comer unos pinchos.
La valoración que hago del resultado obtenido es positiva. Como comentaba no entraba en mis cálculos, ni mucho menos, bajar de las 3:10:00. Si todo hubiera ido bien durante la preparación creo que podría haber mejorado algo este tiempo, pero ha sido una preparación rara. Por un lado no ha estado bien planificada y he llegado algo pasado de forma. Por otro, no he tenido en este periodo la salud de otras veces, con resfriados que aunque no me han dado fiebre sí me han impedido rendir correctamente en los entrenamientos.
No sé cual será el próximo objetivo, lo único que tengo claro es que en marzo comienzo a corretear y competir en montaña. Hasta entonces hay dos opciones, otro maratón, o prepararme más en serio diezmiles y medias, y por qué no, algún cross. Ya veremos.
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domingo, noviembre 29, 2009
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Etiquetas: Mis crónicas de carreras
jueves 26 de noviembre de 2009
Tres, dos, uno...
... ACCIÓN!!!!
Entrenamientos: tras los 40 minutos de hoy solo me queda un entrenamiento, el del sábado, un rodaje muy suave con sus correspondientes estiramientos. Los entrenos de esta semana han sido pésimos en cuanto a sensaciones, lentos, altos de pulso, con las piernas muy cargadas, con molestias... vamos, con la moral por las nubes que voy.
Zapas: la decisión está tomada. Finalmente correré con las Nimbus 11. Se me han ido un poco de kilómetros (casi 600) pero son con las que más cómodo me siento.
Tiempo: todas las previsiones apuntan a que el domingo lloverá y hará viento. Si esto sucede, y dependiendo de la virulencia, el tema de las marcas se complica.
Marca: el objetivo de mejorar siempre debe de estar presente, por lo que debería mejorar mi MMP de 3 horas y 18’. He valorado mucho en qué tiempos me puedo mover realmente y si tuviese que apostar respecto a qué marca voy a hacer diría que sobre las 3 horas y 15’ (siempre y cuando el tiempo no lo impida)
Resfriado: algún moquillo queda pero creo que estoy en perfectas condiciones. Atrás han quedado un par de semanas complicadas en las que el rendimiento se ha visto condicionado e incluso el domingo pasado no entrené.
Molestias: me preocupa el piramidal que me ha estado dando guerra en la última parte de la preparación, aunque lleva un tiempo tranquilo. Esperemos que no aparezca en carrera, aunque en la última parte del maratón siempre aparecen cosas. También llevo unos días con el gemelo derecho que me tiene algo mosca, pero seguro que es más mental que físico, lo típico de la última semana.
Preocupaciones: muchas. Es imposible enfrentarse a un maratón y no tener incertidumbre, respeto. No se puede denominar miedo, pero todos aquellos factores que piensas que pueden suponer un problema se agrandan los días previos.
Estrategia: voy a hacer como el año pasado. Mi referencia no será el ritmo, será el pulso. Ayer estuve repasando el que llevé durante carrera hace un año y fue muy homogeneo, perfectamente definido. Este año me gustaría que fuese igual.
Hidratos: mañana empezaré con la carga de hidratos acompañados de una buena hidratación. Hay que llenar el depósito de gasolina de la buena.
Errores: pues algunos ya los tengo claros, como no haberme dado ni un solo masaje de descarga o haber llegado a la cita algo pasado. Pero la verdadera valoración la podré hacer después de la carrera.
Moral: me veo un poco desanimado, no muy convencido. No sé si en cierto modo me estoy auto protegiendo, pero comparado con otras citas estoy más decaido.
Señores, me despido. Se hará lo que se pueda.
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jueves, noviembre 26, 2009
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miércoles 25 de noviembre de 2009
El úlitmo afeitado
No soy supersticioso ni excesivamente maniático, pero una de mis costumbres de cara a las carreras es no afeitarme desde el miércoles. Tengo poca barba pero aunque parezca una tontería esa barbilla guarrera me da cierta confianza.
Otra costumbre es, el día de la carrera, escuchar una canción un par de veces, o tres, o cuatro... en el iPod, a un buen volumen. Para San Sebastián la canción elegida es un clásico, el Honky Tonk Woman.
La cita se acerca y yo lo noto. Yo y mi entorno más próximo.
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domingo 22 de noviembre de 2009
Pesimismo
Me he levantado con dolor de pecho, me retumbaba al hablar. Después de darle muchas vueltas he decido no salir a entrenar ya que podía perder más que ganar. Ha ido pasando el día y me encuentro mejor.
Estoy de lo más pesimista. Me veo lejos de poder hacer una buena actuación. Estoy desanimado, sí, y empiezo a dudar de mi preparación, de mi estado de forma, de mi capacidad para hacer 42 kilómetros...
Me espera una semana difícil. La cabeza es una hija de puta.
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sábado 21 de noviembre de 2009
Recaida
Si durante los primeras días de esta semana iba dejando atrás el resfriado que comenzó la semana pasada, ayer volví a tener la garganta irritada y hoy ya estoy con congestión, oídos taponados, algo de tos y todos los síntomas de un resfriado.
He salido a entrenar, 10 kilómetros en los que medio me he ido arrastrando, intentando ir bajito de pulso para no tener que coger apenas aire por la boca. Las sensaciones han sido de cansancio, de fatiga muscular.
No levanto cabeza, tengo que estar muy bajo de defensas. Estoy en 70 kilos, un par menos de los que tengo normalmente. Haré todo lo posible para recuperarme porque si la semana pasada tenía tiempo, cada vez queda menos y la gran cita se echa encima.
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jueves 19 de noviembre de 2009
Pescado vendido
Con los 20 kilómetros de hoy ya está todo el pescado vendido. Ha sido un controlado que ha salido en 1 h. 29 min., a unos 4:27 el kilómetro. Hasta el día del maratón los entrenamientos ya serán suaves, muy suaves, y de menos recorrido.
Son la 10 de la noche, acabo de cenar y estoy escribiendo con los ojos medio cerrados. Hasta mañana.
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Confianza
Necesitaba un entrenamiento como el de ayer. Fue el último de cierta calidad antes del maratón, un progresivo de 12 km. Empecé cansón, con poco fuelle, con la cabeza luchando por no hacer esfuerzos. El paso de los kilómetros me aligeró, mi pulso subió y las piernas respondieron. Acabé contento porque el entrenamiento se ajustó a lo planificado y rompe una mala racha de entrenos llenos de esfuerzos por falta de fuerza.
Necesitaba confianza y ayer cogí algo. También influye que poco a poco voy dejando atrás molestias en la garganta, moqueo, etc. Espero recuperarme totalmente durante el fin de semana y, muy importante, no recaer la próxima.
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